Rescued by Rover (1905) de Cecil Hepworth

Rescued by Rover (1905) es uno de los cortometrajes clave del cine de los orígenes, y no solo por incluir la primera estrella canina del séptimo arte (el collie protagonista, que ya se adelantaba en unas cuantas décadas a la más célebre Lassie), sino por la forma tan impecable como Cecil Hepworth narró esta sencilla historia.

La trama se basa en ese temor tan frecuente y extendido en aquellos años hacia gitanos que robaran bebés de familias burguesas. Son numerosas las historias de niños secuestrados que se criaban entre gitanos y, años más tarde, se reencontraban con su familia real gracias a un objeto o una marca de nacimiento que los hacía reconocibles. En este caso por suerte no hace falta esperar tanto tiempo para solucionar el conflicto gracias a una oportuna intervención canina. El bebé de una familia es secuestrado por una anciana alcohólica aprovechando un momento de distracción de una niñera. La familia queda desconsolada, pero su perro Rover parte en su búsqueda y da con él. Regresa a casa, convence a su amo para que le siga y éste consigue por fin recuperar a su hijo.

¿Qué tiene esta sencilla historia de especial? La composición de los planos para la época es acertadísima. Fíjense en los numerosos planos del perro en que se muestran las calles en diagonal y permite que veamos como Rover se va acercando a cámara, el montaje de estos diferentes espacios que luego se repite de forma inversa cuando vuelve y, algo que nunca está de más, la brevedad de los planos para que no se hagan excesivamente largos. Parecen detalles menores, pero compárenlos con los muchos filmes de estilo similar de la época y notarán la diferencia. Aquí tenemos una historia coherente y bien contada, en que el espectador no se perderá pese a haber un número de planos bastante elevado.

Conviene añadir además que esta película se produjo, como muchas de la época, en petit comité. El propio Cecil Hepworth interpreta al padre, su esposa a la madre y, obviamente, su hija es el bebé… ¡incluso el perro es suyo y su nombre auténtico es Blair! Los únicos que no pertenecen al ámbito familiar son los personajes del soldado y la anciana, a los que se tuvo que pagar para que aparecieran en la película, en lo que se considera uno de los primeros ejemplos de uso de actores profesionales pagados en un filme.

La película fue un enorme éxito a menudo copiado e imitado que hizo de Blair (de nombre profesional Rover) la primera estrella canina de la pantalla. De hecho el único plano cercano que nos ofrece la cinta es de él y el bebé al inicio de todo. Sin duda Hepworth sabía el potencial de combinar un simpático perrito rescatador y un adorable bebé.

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