Especial centenario Avaricia (Greed, 1924) de Erich von Stroheim (I): la gran obra maldita de la historia del cine

Este artículo forma parte dentro de un especial temático dedicado a Avaricia (Greed, 1924) de Erich von Stroheim con motivo de su centenario. Éstos son los otros posts que pueden leer sobre la película:


El término «obra maldita» es uno de esos conceptos como «obra de culto» que se han sobreexplotado tanto que prácticamente ya casi carecen de sentido. Pero si hay una película que justifica el uso de dicho término, si hay un filme para el cual el adjetivo «maldito» está justificado de sobras, ése es Avaricia (Greed, 1924) de Erich von Stroheim. Considerada hoy día como una de las grandes obras maestras del cine, Avaricia ha simbolizado durante décadas la lucha del artista contra el sistema, la tragedia del autor que ve cómo la gran obra de su vida es destrozada por los imperativos comerciales, el paso del Hollywood dominado por los directores a la era de los productores. Fue el primero de una larga serie de catastróficos casos de cineastas geniales que tuvieron que ver como los productores destrozaban obras muy personales en las que ellos habían trabajado con tanto ahínco. La primera de una lista que incluye episodios célebres como El Cuarto Mandamiento (The Magnificent Ambersons, 1942) de Orson Welles y otros menos conocidos pero no por ello menos dramáticos, como la película de animación The Thief and the Cobbler (1993) de Richard Williams.

Avaricia es también uno de esos ejemplos que a mí me gusta tildar de películas «kamikaze» en que su autor estuvo dispuesto a todo con tal de ser fiel a su visión, sin importarle las consecuencias que eso tendría para su carrera (otro ejemplo paradigmático sería Playtime (1967) de Jacques Tati). Célebre por su estilo tan impactantemente realista y crudo para los estándares de la época y por su desmesurada duración, Avaricia era una obra que no podía tener cabida en Hollywood. Pero Stroheim creyó tanto en ella que estuvo dispuesto a ir hasta el final. En cierto sentido no fue una decisión astuta, porque se exponía a que buena parte de sus esfuerzos resultaran en vano, a que la mayor parte de lo que filmó quedara suprimido – como acabó sucediendo. Era pues un impulso creativo en el sentido más estricto de la palabra.

¿Por qué Avaricia está hoy día considerada una de las grandes joyas de la era muda? ¿Está justificada su fama? ¿Cómo se las ingenió Stroheim para sacar adelante una película así y qué sucedió exactamente en el laborioso proceso de montaje? Aprovechando que este 2024 se cumplen 100 años del estreno de esta obra extraordinaria, el Doctor Caligari les ofrecerá a lo largo del mes de enero un especial en varios posts dedicado a la película en que espera responder a algunas de esas preguntas. De entrada en este primer post introductorio nos centraremos en resolver una duda concreta que me han formulado en muchas ocasiones: ¿qué versiones hay hoy día de Avaricia y cuál deberían ver?

De entrada es difícil concretar cuál era el montaje original de la película porque en realidad se hicieron varios, y esto es algo que trataremos en el último post de este especial. Pero como punto de partida digamos que la versión final de Stroheim duraba entre 4 y 6 horas. A partir de ahí, hoy día circulan dos montajes de la película: uno de 130 minutos y otro de algo menos de 4 horas. La versión de 130 minutos fue la que se estrenó en 1924 recortada por el estudio sin consentimiento de Stroheim, e incluye todo el metraje filmado que existe de la película. No hay más. Y no se va a recuperar más (lo comentaremos también en el último post de este especial). La de 4 horas es una versión que se elaboró en 1999 añadiendo a estos 130 minutos numerosos fotogramas sueltos de las escenas que se suprimieron e intertítulos que explican las subtramas que se perdieron por el camino.

A partir de aquí es cosa de cada uno escoger qué versión le encaja mejor. La que suele preferirse es la de 4 horas porque permite ver (o mejor dicho, intuir) cómo es parte de lo que falta así como algunas subtramas totalmente eliminadas de la de 130 minutos. Por otro lado, el metraje extra está añadido de forma que el visionado sea dinámico: no son meros fotogramas congelados insertados en medio, sino que se hacem zooms y panorámicas a través de ellos que permiten explorar los detalles de cada plano. En todo caso a mucha gente esta versión se le hace pesada igualmente y le corta el rollo por mucho que nos dé una visión más exacta de lo que era la película inicialmente.

Mi consejo es que, si nunca la han visto, primero prueben con la de 4 horas. Y si ven que se les hace pesada de ver con esos fotogramas estáticos, abandónenla y pasen a la de 2 horas. Eso sí, sea cual sea asegúrense de que sea una copia con los tintajes de color oro. Es fácil de comprobar porque ya se ven en la escena inicial en la mina:

Copia sin tintajes

Copia con tintajes

Si no ven esos tintajes, descarten esa copia y busquen otra que los incluya, tanto si es de 2 como de 4 horas.

Dicho esto, les dejo tiempo para que se hagan con la película y les espero la semana que viene para entrar en detalles. Habrá muchísimas cosas a comentar sobre el filme, de modo que espero que nos acompañen en este homenaje a la gran obra maestra de Erich von Stroheim.

5 comentarios en “Especial centenario Avaricia (Greed, 1924) de Erich von Stroheim (I): la gran obra maldita de la historia del cine

  1. Vaya vaya Doctor, veo que empieza usted el año perverso del todo, poniendo tarea como los profes malajes. Será un placer sacar 4 horas de mi tiempo libre para revisar esta maravilla con la que tengo una relación especial por motivos que creo que alguna vez le comenté en persona.
    Por decir algo, le contaré que llevo un comecome dentro de mí, y es que una vez un compañero del curro me dijo, haciéndose el cinéfilo, que la primera vez que se filmó el sol directamente fue en «Rashomon». A mí me sonaba que en el fatigoso tramo desértico final de Avaricia ya se mostraba el sol bien mostrado, pero no dije nada por no parecer un pedante… Pero hará 6 años de la conversación y aún me arrepiento de no haberle parado los pies al listillo de mi ex-compi.
    En fin, Doctor, feliz año nuevo, sea usted feliz.

    • Querido Manuel, me suena que usted tenía una relación muy especial con esta obra y que me comentó que se encargó incluso de actualizar la página de la Wikipedia en español, pero no recuerdo los detalles, tendrá que refrescar mi pobre memoria en algún momento.
      Sobre lo de gente arrogante dándoselas de entendido sin saber tanto como creen, el mundo está repleto. Con afirmaciones de este género mi máxima, que nunca suele fallar, es «sea lo que sea, probablemente ya lo hizo antes alguien en la era muda». Y oiga, de momento creo que me ha funcionado siempre.
      Que tenga usted una feliz entrada de año también.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.