Koko’s Earth Control (1928) de Dave Fleischer

Que la era muda está repleta de películas que siguen resultando sorprendentes vistas 100 años después es algo imagino de sobras conocido por nuestros lectores habituales, pero aun así me resulta llamativo cómo este tipo de sorpresas se pueden encontrar en géneros y filmes de lo más inesperados. Les propongo pues empezar el año con un cortometraje absolutamente alucinante de los estudios Fleischer: Koko’s Earth Control (1928) dirigido por Dave Fleischer y producido por su hermano Max.

Koko el payaso y su perro Fitz están dando un paseo cuando de repente se topan con la sala de controles del planeta Tierra. Allá encuentran una serie de inventos que les llaman poderosamente la atención, como unas manivelas para provocar las estaciones o los cambios meteorológicos. Pero el perro Fitz siente ante todo interés por una manivela que sirve para, literalmente, destruir la Tierra. Por alguna especie de pulsión morbosa-autrodestructiva que debería haber sido previamente tratada por un psicólogo, Fitz se empeña en activar la manivela por pura curiosidad. Koko, por motivos obvios, se opone y hace lo posible por impedírselo… pero al final el perro se impone y baja la manivela que destruye el mundo.

A partir de aquí se desata el caos: el sol y la luna se encuentran, diablos emergen de bajo tierra y los árboles cobran vida. Esa premisa le sirve a los Fleischer de excusa perfecta para dibujar escenas totalmente surrealistas que además técnicamente son brillantes (véanse las expresiones tan bien dibujadas del árbol y los astros o los primeros planos de Koko). Lo más llamativo es que para generar el efecto de fin del mundo, los Fleischer utilizan un montaje acelerado de imágenes que parpadean rápido (algunas de rayos, otras directamente abstractas), hasta el punto de que en algunas versiones actuales del corto se añadió un mensaje de aviso inicial para aquellas personas sensibles a este tipo de secuencias con muchos parpadeos y cortes breves.

¡En otras palabras, estamos ante un cortometraje de animación dirigido al público juvenil que emplea técnicas que en teoría nos parecerían propias de la vanguardia! Esto nos demuestra una vez más uno de los aspectos más fascinantes de la era muda, y es el hecho de que lo experimental y vanguardista no estaba tan alejado del cine más comercial como sucedería en la era sonora, y este tipo de experimentos se podían añadir de forma juguetona en un cortometraje de animación.

La diversión continúa con algunas escenas de imágenes reales filmadas en Manhattan donde se ve cómo ese apocalipsis está provocando que las personas circulen a velocidad más rápida o que dos vianantes sean incapaces de mantenerse de pie al estar moviéndose el planeta de forma desequilibrada, un efecto muy divertido conseguido con unos simples movimientos de cámara. Obviamente estas combinaciones de animación e imagen real no eran nada nuevo, de hecho eran la marca de la serie «Out of the Inkwell» de los estudios Fleischer, pero no por ello dejan de ser especialmente ingeniosas en este caso.

Disfruten pues de esta pequeña maravilla y, ya de paso, tiren del hilo y sigan indagando entre los cortometrajes que hizo el estudio Fleischer en esos años, porque son divertidísimos y todo un dechado de imaginación. Eso sí, aprovechen para verlos antes de que a Fitz le dé por destruir el mundo otra vez…

8 comentarios en “Koko’s Earth Control (1928) de Dave Fleischer

  1. Desconocía este corto al que, a partir de esta espectacular restauración, le auguro un estatus de mítico seguro.

    Totalmente de acuerdo en todas y cada una de las palabras del Doctor. De todas formas, antes de pronunciarme he preferido bucear un poco para encontrar una versión no restaurada, antigua y se encuentra con cierta facilidad una colgada en la red de hará 16 años. Lo he hecho porque todo resulta tan sorprendente que es casi sospechoso. Me explico:

    He empezado el año viendo un film que desconocía: THR 1138 (1971), el primer título de George Lucas, un director que ni fu ni fa para este servidor. Pues bien, en casa alucinamos. Me pareció una obra única, increíble, con unas decisiones de cariz narrativo y estético que la han convertido en un objeto atemporal, que podría estar perfectamente rodada hoy día. De hecho contiene algunas escenas que compiten en creatividad con lo más creativo que pueda hacerse ahora. Se trata de un film que apuesta con actitud firme por ser una cosa rara, con ganas. ¡Pero con que facilidad da con todos sus dardos en el centro de la diana! Salvo… salvo algunos planos que ya me parecieron demasiado y me llevaron a preguntarme si aquello realmente se había rodado en 1971. Más que nada por el presupuesto (me puse a verla sin informarme demasiado, tenía suficiente con lo que conocía) sabía que había sido ínfimo. Ciertos planos del filme solo podían haberse realizado si aquello fuese una superproducción (con dinero siempre se ha podido hacer de todo: Metropolis costó una pasta y ahí está, asombrando a propios y extraños) y en una escena aquello ya era demasiado: cantaba una animación por ordenador típica de hará 20 años. Claro, acaba la peli y pone 1971-2004. Me documento y descubro que planos se añadieron o modificaron por computer en ese segundo año. Al momento, me siento estafado y muy enfadado con el señor Lucas.

    Seriamente dolido por la tomadura de pelo he querido asegurarme que lo que han hecho los restauradores de este corto no haya sido algo parecido: tal es la perfección de la imagen, sospechosamente perfecta. Pues no. Sí, se han sobrepasado en lo que se sobrepasan a la hora de restaurar las viejas películas de animación (o sea quitar las motitas de polvo, las burbujitas de aire que quedaban entre las diversas capas de acetatos y las rayaduras que tan a menudo se producían en ese material tan sensible), pero todas las cosas raras que vemos, esos efectos estroboscópicos tan heavy existen en el original. Por lo tanto, aquí sí, los Fleischer miraron cara a a cara a Walter Ruttmann y a los experimentadores más suicidas para tirarse de cabeza al vacío, sin paracaídas.

    Bravo, pues, valerosos hermanos Fleischer y gracias Doctor por esta perla y sus comentarios,

    • Hola Florenci,

      Hace bien en hacer este tipo de investigaciones. En el caso de George Lucas, es de sobras conocido que es alguien a quien no le interesa el rigor histórico y cree en la idea de ir «mejorando» sus obras ya hechas con las posibilidades de las tecnologías digitales. Tengo entendido que hizo algunas cosas así con películas previas de Star Wars, así que no me extraña.

      En este caso yo ya lo di por bueno al ser una restauración de la UCLA, que daba por hecho que no falsearían trucos de montaje para hacer parecer más moderno un corto mudo. Lo único, es lo que dice, es de esas restauraciones quizá demasiado limpias, pero al menos no han alterado el sentido de la película.

      Un saludo y gracias como siempre por sus comentarios.

      • Hola amigos, feliz año!

        Me ha hecho gracia leer el comentario de Florenci, porque en mi caso vi la de Lucas hace muchos, muchos años, antes de esos retoques de 2004, y ni si quiera recuerdo qué me pareció. Es de esas pelis que muchas veces me digo que querría revisar pero luego me dan pereza.

        Sobre el corto, lo vi el otro día -cual me supuso, como siempre en otras ocasiones, no poder despegarme de youtube en hora y pico enganchando cartoons- justo al volver del cine de ver Nosferatu y se me mezclaban la alegría y el placer de descubrirlo con una especie de tristeza estética por la matraca en pantalla grande a la que acababa de sobrevivir. Cómo puede ser que en cinco segundos escogidos al azar de este u otros cortos animados de la época se encuentre uno con más ideas visuales y más imaginación que en dos horas y pico de powerpoint de postales emo-pseudogóticas, que es lo que viene a ser este remake de la obra grande de Murnau. Cómo puede ser que el tío pille cientoypicomillones de dólares que habrá costado la broma, haga un Nosferatu y no sea capaz de crear una sola imagen icónica y memorable, ni componer un solo plano que no consista en una figura en el centro rodeada de decoración de anticuario. Lo único que recordaré de ella es que Orlok se da un aire a Freddie Mercury.

        Espero, Doctor, que se cuide de ir a verla.

        Abrazos

  2. Hola Manuel,

    Me siento muy identificado con lo de quedar atrapado en Youtube enlazando unos vídeos con otros. La de horas de sueño que me debe esa plataforma… y bien que se lo agradezco, porque todo el material que hay allá es increíble y a la que uno tira de un hilo (por ejemplo los cortos de los hermanos Fleischer) acaba en un pozo sin fondo de descubrimientos.

    Sobre el remake de Nosferatu, he leído opiniones de todo tipo incluso de gente que venera la de Murnau. Yo sencillamente no tengo curiosidad por la película así que de momento no pensaba verla, aunque mi afición a Queen me despierta curiosidad por ver a ese Orlock Mercury que usted menciona.

    Un saludo.

  3. ¡¡¡Cuántas sorpresas!!!

    Querido Doctor, no sabe usted lo que he disfrutado con ese cortometraje y su texto.

    Me ha encantado la animación… ¡¡¡y el destino final de los dos personajes (me encanta la mala leche del dulce perrito) que desatan el caos en la tierra!!!

    Pero también ha sido una gozada leer todos los comentarios.

    Por cierto, hacía bastante que no iba a película de estreno y la primera del año ha sido Nosferatu. Jajaja, ay, qué poco le ha gustado a Manuel. Yo he tenido sentimientos encontrados y me ha resultado interesante su análisis.

    Beso

    Hildy

    • Hola Hildy,

      ¡Cómo me alegro de haberle descubierto esta joya! La verdad es que internet está repleto de cortos muy imaginativos y divertidísimos de los primeros años del cine y uno se encuentra a veces sorpresas como ésta.

      Sobre Nosferatu, sigo sin ganas de verla, pero es gracioso ver tantas opiniones dispares desde la barrera, jajaja.

      Un abrazo.

  4. Muchas gracias por descubrirnos esta pequeña joya! Ya me había estudiado la obra del sueco Victor Bergdahl, pionero de la animación en su país, y bueno bien, gracioso y con su mensaje y tal… Pero al ver la calidad de este corto, Impresionantemente bien hecho, me he quedado de piedra!

    Qué placer encontrar estas maravillas. Una vez más, gracias por tu excelente trabajo como divulgador de joyas olvidadas.

  5. Uno no se va a dormir sin aprender algo nuevo cada día, y aún no son ni las 9 de la mañana y ya he descubierto algo nuevo hoy. No conocía al tal Victor Bergdahl y me he puesto un par de cortometrajes suyos por YouTube que me han resultado interesantísimos. ¡Muchas gracias, Edgar, por su comentario y por darme a conocer un nuevo cineasta!

Replica a Hildy Johnson Cancelar la respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.