Dos relatos de bomberos: Fire! (1901) y Life of an American Fireman (1903)

Un ejercicio muy interesante a la hora de estudiar los orígenes del cine es comparar dos películas que traten una temática muy similar y fijarse en cómo cada una narra la historia. Como en aquel entonces aún no había unos estándares claros y definidos sobre lenguaje cinematográfico, contrastar un corto con otro permite ver qué soluciones utilizaba cada cineasta a la hora de abordar esa nueva problemática. Veamos dos ejemplos basados en un idéntico argumento: las proezas del cuerpo de bomberos al acudir a un incendio y salvar a unas personas atrapadas.

El primero es Fire! (1901) del británico James Williamson

 

Fíjense cómo Williamson hace algo tan básico como narrar el rescate siguiendo un orden cronológico, alternando planos de los bomberos con los del interior del edificio en llamas. Y ahora compárenlo con Life of an American Fireman (1903) del norteamericano William S. Porter:

Dicho film es posterior en dos años y ya incluye algunas mejoras sustanciales, como una mayor personalización de la figura del bombero e incluso una referencia al hogar familiar en el plano inicial, en que se le ve soñando con su esposa e hija. El estilo es bastante más dinámico y la selección de planos más variada, se nota que es una película más moderna que la anterior.

Pero presten atención a lo que sucede en medio del film. De nuevo tenemos un plano del interior de la casa en llamas y un bombero irrumpiendo para rescatar a la mujer y la niña. En ese sentido es idéntico a Fire!… salvo un detalle importantísimo: en este cortometraje la escena se vuelve a repetir a continuación filmada desde el exterior del edificio. Porter no intercala como Williamson planos del interior y el exterior respetando el orden cronológico, sino que nos muestra primero todo el rescate desde el interior y luego otra vez pero visto desde el exterior. De hecho vemos cómo se rescata primero a una mujer y luego a su hija en cada repetición, de modo que es inconfundible que se trata de la misma escena.

Según parece, históricamente se citaba Life of an American Fireman como un ejemplo de la evolución de la narrativa cinematográfica al intercalar planos exteriores e interiores del rescate, pero más adelante se descubrió que en realidad alguien había remontado posteriormente la película de esa forma para que siguiera los estándares que ya por entonces se consideraban aceptables. Por tanto, en su estreno inicial, el corto de Porter seguía la estructura que hemos visto.

¿Qué nos demuestra todo esto? De entrada, no sé si Porter conocía el cortometraje de Williamson con su montaje tan innovador. Pero aunque fuera así, como todavía no existía una regla común sobre cómo solucionar este tipo de escenas, los directores de la época podían tener cierta libertad a la hora de plantearlas, ya que aún no se habían definido estos estándares de narrativa cinematográfica y quizá se veía poco ortodoxo un montaje alternado que se temía que el espectador no entendiera. Cuando ese tipo de montaje se asentó como algo normal, la solución de Porter carecía de lógica, por ello se remontó el corto adaptándolo a los nuevos tiempos. Visto hoy día, repetir la misma escena desde otro punto de vista nos parece una opción casi experimental – me viene a la mente el tenso diálogo-monólogo de Persona (1966) de Ingmar Bergman que el realizador filmó, no con un plano y contraplano, sino primero con un plano fijo de una actriz y luego volviendo a empezar pero mostrando únicamente a la otra.

Este tipo de comparaciones nos permiten por tanto darnos cuenta de pequeños detalles como éste, que nos demuestran cómo los orígenes del cine fueron una fascinante época basada en el ensayo-error de diferentes formas de narración fílmica.

2 comentarios en “Dos relatos de bomberos: Fire! (1901) y Life of an American Fireman (1903)

  1. Interesantísima, en esta evolución, es una película ¡aún más antigua! Fire rescue scene (1894), que se puede ver en este enlace https://youtu.be/AvSl9auSACc Es quizá la primera película Edison (rodada al parecer por Dickson y Heise) que posee un embrión narrativo pues, a diferencia de todas las demás películas de estos orígenes tan primitivos, en que solo se filmaban atracciones (el estornudo, bailarinas, boxeadores), aquí hay una escalera (que se supone comunica en fuera de campo con el edificio incendiado) y un bombero que rescata a dos niños. Una rareza para lo que eran las oscuras películas del Black María y del sistema de Edison.

  2. Muy interesante de este cortometraje que aportas la importancia del fuera de campo. Incluso si tenemos en cuenta lo primitivo que es, la composición tiene su complejidad porque la acción completa no cabe en todo el encuadre y por tanto tuvieron que escoger en qué parte centrarse y hacer el trabajo de que otros elementos (el humo, la posición de la escalera) den a entender lo que está sucediendo. Visto hoy día desde nuestra óptica puede parecer todo muy obvio, ¡pero no lo era tanto en 1894!

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