Les Metamorphoses Comiques (1912) de Émile Cohl

Tengo la impresión de que aquí no hemos reivindicado lo suficiente a ese genial pionero de la animación que fue Émile Cohl, así que pongámosle remedio rescatando uno de sus cortometrajes más alucinantes y alucinados: Les Metamorphoses Comiques (1912), donde abandona la idea de narrar una historia y decide lanzarse a la experimentación pura y dura con la imagen.

Durante unos minutos vemos una serie de dibujos que se metamorfosean en todo tipo de personajes y objetos que, sorpresivamente, se convierten en imágenes reales, de modo que Cohl experimenta aquí con el vínculo entre animación e imagen fotográfica. Es una película abiertamente delirante, en que combina imágenes surrealistas (ese pez en una jaula para pájaros) con algunos pasajes abiertamente absurdos y humorísticos (los protagonizados por niños mayormente), pero también hay grabados o fotografías pasadas a imagen y, por último, planos de objetos cotidianos que, escogidos aquí de forma totalmente descontextualizada, tienen un componente de nuevo surrealista o que, como mínimo, nos hace fijarnos más en sus formas puras y duras más que en su función cotidiana (la regadera o el sombrero).

Para redondearlo, muchos de los pasajes animados se metamorfosean en imágenes abstractas, de manera que en ocasiones uno va intuyendo en qué se van a convertir estas formas extrañas, pero en otras simplemente su finalidad es el puro disfrute de la imagen animada porque sí. Aunque no quiero usar la palabra «vanguardista» porque en estos años el cine estaba aún explorando sus posibilidades y, además, la finalidad de este corto es claramente humorística, en el fondo ese interés por la animación pura y dura, desde su abstracción hasta en su forma de representar un objeto real, no deja de ser un precedente de lo que harían una década después algunos creadores de la corriente conocida como cine absoluto de la que ya hablamos aquí, como Walter Ruttmann y Oskar Fischinger, que llevarían esta idea hasta el extremo.

El cine ha acabado siendo mayormente narración. Pero en el fondo son imágenes. Formas, texturas y movimientos (por ejemplo el de esa peonza que creo que Cohl consigue animar magníficamente dando la sensación de profundidad). En este cortometraje este pionero de la animación se apartó momentáneamente del camino escogido por este medio, la narración de historias, para proponernos volver a disfrutar del puro goce de la imagen.

2 comentarios en “Les Metamorphoses Comiques (1912) de Émile Cohl

  1. Cuando Cohl entró en esta zona es cuando empezó a dejar obras que se mantendrán por siempre a la vanguardia de todo lo que suponga imaginar formas y movimiento del modo más libre y creativo posible. Precisamente este corto me parece una maravilla, importantísimo, de visión obligada. Coincidimos en la reivindicación.

    Gracias por el artículo y que el Dr. pase un día de felices transformaciones,

    • Sí que es una película brillante y con una visión del medio que hoy diríamos vanguardista (en el contexto de la época me cuesta algo usar ese término pero no lo veo mal)… y eso sin perder el tono lúdico, que tiene mérito. ¡Qué más se puede pedir!

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