Aunque asociamos un nombre como el de Louis Feuillade a sus célebres seriales o incluso a películas tan ambiciosas como el drama bélico Vendémiaire (1918), lo cierto es que en sus inicios hacía, como el resto de directores de la época, un poco de todo. Hay algo bastante refrescante en investigar los inicios de cineastas como él o el gran Albert Capellani, y descubrir cómo sus primeros títulos a menudo son cortometrajes cómicos, a veces bastante tontos. Pero no los menospreciemos, ése es el camino que les llevaría a películas que les darían un gran prestigio.
Le Frotteur (1907) es un ejemplo perfecto de este tipo de obras primerizas que parten de una premisa muy sencilla que desemboca en el caos: un hombre de la limpieza absolutamente caótico que se esmera tanto en fregar el suelo que hace retumbar el edificio. Más tarde, cuando todos suben a recriminarle el escándalo que está armando, se resbalarán en el suelo recién encerado y, como no podía ser menos, el gran final incluye techos derrumbándose y un policía intentando poner orden. No es una joya oculta pero resulta divertido, sobre todo los planos del limpiador esmerándose tantísimo en frotar el suelo.
Y sin embargo hay otro aspecto que dota de interés a este filme, que es su autoría. Por internet leerán que se le atribuye a Louis Feuillade, a Alice Guy o a los dos. El motivo es que no se tiene muy claro quién es su realizador, un problema muy habitual en los filmes de esa época que lleva a mucho historiador perezoso a, en caso de duda, adjudicárselos al director más puntero del estudio en esa época. En este caso al ser un filme de Gaumont las sospechas apuntan efectivamente a Alice Guy, pero la cronología es confusa. 1907 fue el año en que Guy viajaría a Estados Unidos nombrando como sustituto suyo a su ayudante, un prometedor Louis Feuillade que por entonces escribía los guiones (o más bien las premisas) de muchos de los cortos de la célebre directora. ¿Llegó ella a filmar Le Frotteur antes de marcharse partiendo de un guion de Feuillade, o fue ya el propio Feuillade quien tomó las riendas de este filme?
Al ser el cortometraje cómico estándar de la época es difícil detectar en él pistas que revelen la identidad de su creador. Por otro adjudicárselo a los dos me parece un error. Dudo que lo codirigieran juntos, parece más bien como una forma de apuntar a los dos creadores más probables sin mojarse. Así pues, ante la duda yo mantendría la autoría en un interrogante a falta de encontrar más datos o pruebas que nos despejen esta incógnita. Lo que nos queda es disfrutar sin más de este cortometraje divertido y alocado asumiendo que en las primeras décadas del cine nos encontraremos con numerosos interrogantes sin respuesta, algo que, si les digo la verdad, contribuye a darle un encanto especial a esos años envueltos en innumerables misterios y suposiciones.
Jajaja. Como tutorial sobre como encerar un suelo me parece francamente desconcertante, pero como que justamente ahora me dispongo a hacer lo mismo con mi salón de baile trataré de aplicar las instrucciones con esmero.
¡No lo intenten en sus casas sin la supervisión de un adulto!
Un saludo.