Celebridades y cine (I)

Uno de los principales atractivos que tenía el cine en sus orígenes era que permitía ver a celebridades a las que el público antes solo podía contemplar en fotografías, instantáneas congeladas. El cine hacía que esas personas adquiriesen vida, lo cual suponía una novedad muy interesante para el espectador de la época. Lo curioso es que esto es algo que no solo se restringió al ámbito del documental o el noticiario, sino también a la ficción, ya que muchos personajes famosos no se resistieron a utilizar el cine para protagonizar películas basadas en su vida real. Hoy nos centraremos en los casos de varias personas implicadas en casos criminales que vieron su vida trasladada al cine, a menudo interpretándose ellos mismos.

evelyn nesbit

 

Vamos a empezar con el caso más sonado de todos, el de Evelyn Nesbit. Aunque hoy día es una completa desconocida para nosotros, a principios del siglo XX Nesbit era toda una celebridad conocida de sobras por el público nortamericano. La joven era una actriz de vodevil que mantenía una relación con un hombre mucho mayor que ella, Stanford White, uno de los arquitectos más distinguidos de EEUU. White, un conocido mujeriego, cortejaba a la joven en principio de forma inocente hasta que una noche la drogó y violó.

Pese a su temprana edad, Nesbit no dejó que ese incidente la traumatizara y siguió manteniendo relaciones con otros hombres célebres como el futuro actor John Barrymore. Pero la relación que cambiaría su vida fue la que tuvo con un tal Harry K. Thaw, quien se enamoró instantáneamente de ella tras verla en un show. Thaw era una persona algo desequilibrada mentalmente  además de un drogadicto, pero su inmensa fortuna motivó a Nesbit a olvidar esos detalles. No obstante, cuando éste le pidió en matrimonio creyó conveniente hacerle saber que no era virgen, así que Nesbit le contó la turbia historia de su relación con Stanford White sin imaginar qué consecuencias acarrearía. Thaw acabó aceptando su situación con tal de que fuera su esposa.

harry k thaw

El desenlace de esta historia tuvo lugar irónicamente en uno de los edificios más famosos construídos por Stanford White: el Madison Square Garden. Una noche de 1906, Thaw y unos amigos acudieron a un espectáculo que tenía lugar en la azotea del edificio y éste descubrió a White entre el público. En mitad del show, Thaw se acercó a White y lo abatió a tiros. Se convirtió en uno de los mayores escándalos de la época, con la prensa siguiendo el caso de cerca y haciendo gala del peor amarillismo.

prensaThaw escapó de la pena de muerte gracias a un astuto abogado que dijo que su cliente había padecido de “dementia Americana”, una neurosis totalmente inventada para la ocasión basada en que los americanos que creían que su mujer era sagrada. Thaw fue ingresado en una institución mientras que Nesbit volvió al vodevil y tuvo un hijo que aseguró que era de Thaw, fruto de un encuentro fortuito que tuvieron mientras éste estaba encarcelado (Thaw negó esto y Nesbit acabó reconociendo que había mentido).

Pero, ¿qué tiene que ver el cine con todo esto? En primer lugar, obviamente el suceso provocó el surgimiento de numerosas películas basadas en él, además de convertir a Evelyn en una artista de vodevil muy cotizada. Pero lo más curioso llegó en 1914, cuando toda la historia ya había quedado atrás y Nesbit decidió probar suerte en el cine actuando en una película titulada The Threads of Destiny junto a su hijo. A ésta le siguió Redemption (1917), con ecos de su historia real, como un turbio pasado relacionado con un arquitecto de renombre y The Man Who Gave (1918). Por supuesto los films fueron grandes éxitos de taquilla por el morbo que suponía verla a ella en un papel similar a su vida real.

redemptionFíjense como el cartel hace énfasis en la aparición del hijo de Evelyn Nesbit

Su carrera fue cayendo en declive al mismo tiempo que se volvió una adicta a la cocaína y la morfina. Su último atisbo de gloria relacionado con el hecho que la hizo famosa fue trabajando como consultora en un film de 1955 basado en su vida llamado The Girl in the Red Velvet Swing.

Aquí pueden ver uno de los films que se inspiraron en el suceso (no pude encontrar ninguno de los que realmente protagonizó ella):

Existen bastantes casos similares al de Evelyn Nesbit vinculados al mundo del cine. Otro es el de Belulah Binford, cuyo nombre apareció en los diarios cuando su amante asesinó a su esposa. Rápidamente el presidente de la Levi Company hizo una película sobre su vida con la propia Binford de protagonista que tuvo mucho éxito pese a los intentos de varios comités de censura de prohibirla.
Un nuevo ejemplo fue el de Clara Hamon, quien mató a su marido después de haber soportado sus violentos ataques durante mucho tiempo. Una vez fue absuelta, se propuso protagonizar un film que se llamó Fate (1921). Como en esta ocasión se trataba de una asesina real, y no de una cómplice o implicada como en las historias anteriores, el rodaje del film fue sumamente dificultoso al negarse numerosos cineastas a participar en él. La película finalmente no tuvo mucho éxito debido a las presiones de la censura y a la negativa de gran parte de la prensa a publicitarla.

Un caso especialmente llamativo es el de Blanca De Saulles, quien había asesinado a su ex-marido tras una discusión sobre la custodia de su hijo. Cuando se decidió hacer una versión cinematográfica del suceso, The Woman and the Law (1918), hubo que afrontar el hecho de que la implicada no pudo participar en él. Así pues, se contrató a la actriz Miriam Cooper, que se parecía mucho a la De Saulles real, y en los créditos del film el productor no puso el nombre de la actriz. En el listado de personajes aparecía un espacio en blanco al lado del nombre de De Saulles, buscando que así el público pensara que la protagonista era la De Saulles real.

womanandthelaw1918Imagen promocional de la película

Finalmente, un caso realmente curioso sobre criminales o presuntos criminales participando en el mundo del cine es el del film The Wages of Sin, interpretado por Bald Jack Rose, Sam Schepps y Harry Vallon, tres criminales que habían contratado a unos asesinos a sueldo para matar a un corredor de apuestas. Fueron procesados pero finalmente solo se acusó a los asesinos a sueldo y ellos quedaron libres. Por algún extraño motivo, tras el caso los tres participaron en una película que intentaba mostrar una lección moral. Como es de esperar, el film fue muy polémico puesto que algunos comités de censura pusieron objeciones al estreno de una película protagonizada por tres criminales reales. Como realmente no tenían ninguna base legal para prohibir a esas personas aparecer en una película si así lo deseaban, simplemente se intentó boicotear apelando a la moralidad del público.

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