A Daring Daylight Burglary (1903) de Frank Mottershaw

Uno de los géneros más populares en los primeros años del cine eran las películas de persecuciones, las cuales no solo funcionaban asombrosamente bien con el público sino que permitían a los cineastas más inquietos hacer los primeros experimentos con el montaje y el suspense.

Una de las obras más paradigmáticas de este estilo es A Daring Daylight Burglary (1903) de Frank Mottershaw. De entrada, como primer elemento a destacar está el hecho de que pretende ser un film más realista que no plantea la persecución de forma humorística. Eso se nota en el cuidado que puso Mottershaw usando escenarios reales y dando importancia a detalles como el policía que sufre la caída y es atendido por un compañero (no estamos pues ante una película de ésas en que la gente sale indemne de cualquier tipo de violencia física).

Pero además, a nivel técnico se trata de un pequeño prodigio para la época: pueden comprobarlo en el montaje paralelo en el plano inicial entre la entrada del ladrón y el niño acudiendo a la policía (pese a un detalle que hoy día nos parecería un error tan imperdonable como divertido: cuando el niño sorprende al ladrón, éste está entrando por la ventana, cuando más adelante el policía escala el muro para atraparle, el ladrón acaba de pasar al interior de la casa… ¡de modo que ha necesitado todo ese rato para atravesar la ventana!), así como en la inteligente composición de los planos como el del tejado (no es infrecuente en cortos de la época que la acción suceda o demasiado lejos de la cámara o en un rincón del plano) o el de la calle, que nos muestra al carro recogiendo al policía herido; además del ágil trabajo de edición en la persecución.

Todos estos elementos hacen que este cortometraje destaque como una obra planificada con cuidado y que denota interés por hacer una película bien acabada, algo no muy habitual en estos años en que la mayoría de films seguían el principio de rodar rápido y de cualquier manera. No es de extrañar pues que A Daring Daylight Burglary haya quedado como una de las obras más interesantes de los orígenes del cine.

Y por último, un detalle que me encanta de este tipo de films: fíjense en el plano final cómo algunas personas que obviamente no participaban en el rodaje contemplan la captura del ladrón. ¿Sabrían que se trataba de una película o se pensarían que la cámara estaba filmando al policía haciendo su trabajo?

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