Es cierto que no es lo mismo una película muda que una sin diálogos, pero aun así este Doctor cree que de vez en cuando vale la pena hacer una pequeña excepción y reservar un hueco en este humilde rincón de la red a ciertas obras realizadas en pleno sonoro que, no obstante, han apostado por basarse más en aspectos visuales y no en la palabra escrita u oral. Y así como hace un año les comentamos el interesantísimo ejemplo de El Espía (1952) en esta ocasión les proponemos rescatar una película tan original como La Sala de Baile (1983) de Ettore Scola.
La premisa es la siguiente: situarnos en un mismo escenario (una sala de baile francesa) a lo largo de 50 años. Los personajes y acontecimientos van variando a lo largo del paso del tiempo, no hay protagonistas ni ninguna trama central, simplemente hechos puntuales de esas décadas que sirven para hacer un repaso a la historia de Francia en ese medio siglo. Para acabar de redondear la idea, no hay diálogos como ya dijimos y los diferentes personajes los interpretan el mismo elenco de actores caracterizado según la época que les corresponde.







