En uno de los posts que abrí hace un mes sobre Le Giornate del Cinema Muto 2016 mencioné un maravilloso programa dedicado al pionero británico Robert W. Paul, pero dada la cantidad de películas que vi por entonces no pude dedicarle espacio más allá de un párrafo, y creo que dicho autor se merece un post con más detenimiento.
Paul debe ser recordado como uno de los grandes nombres de la primera década del cine gracias a una serie de cortometrajes que realizó en esos años donde daba rienda suelta a todo tipo de trucajes muy ingeniosos. Históricamente algunos de esos cortos han sido atribuidos a Walter Robert Booth, un artista que aparece en muchos de ellos como protagonista. Probablemente, Booth trajo consigo algunos de sus trucos como mago y Paul utilizó medios cinematográficos para darles forma, en todo caso como la autoría de los films en esos primeros años es muy difícil de dilucidar, sigue siendo un tema algo dudoso.






