¿Qué mejor forma de empezar el año que con una buena película de slapstick? Y de entre todas las posibilidades a escoger nos hemos decantado por este film bastante olvidado del (también algo olvidado en ciertos sectores) genial Harold Lloyd.
¡Ay Mi Madre! (éste es uno de esos casos en que me da reparo utilizar la traducción del título original) forma parte de los largometrajes menores de Harold Lloyd, y más cuando se encuentra entre dos obras fundamentales de su carrera como El Estudiante Novato (1925) y El Hermanito (1927). De hecho el propio Lloyd no quedó muy satisfecho con el resultado final del presente film y le tentó archivarlo deteniendo su estreno. Por suerte para él y para todos nosotros no lo hizo, ya que es una comedia muy divertida que acabó siendo uno de los mayores éxitos de taquilla de su carrera.
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The Night Before Christmas (1905) de Edwin S. Porter
Acabamos el año con una pequeña concesión a estas fechas ofreciéndoles la primera versión cinematográfica que se conoce del poema de Clement Clarke Moore «Twas the Night Before Christmas».
His Wooden Wedding (1925) de Leo McCarey
Si hay un artista de slapstick terriblemente infravalorado a reivindicar, ése es Charley Chase. Aunque en un futuro le dedicaremos una entrada como se merece, de momento decir simplemente que era un cómico que estuvo deambulando por varios estudios probando suerte como actor y director hasta que a mediados-finales de los años 20 consiguió cierto éxito protagonizando una serie de cortometrajes para el estudio de Hal Roach. Su personaje, a diferencia de la mayoría de artistas slapstick, era un atractivo galán que se veía inmerso en situaciones absurdas de las que intentaba salir con la mayor dignidad posible. El film que nos ocupa hoy, dirigido por Leo McCarey (realizador de muchos de los primeros cortos de Laurel y Hardy que luego empezó una exitosa carrera dirigiendo películas de prestigio) es uno de los mayores exponentes de su estilo y de los más adecuados para introducirse en su mundo.
Esposas Frívolas (1922) de Erich von Stroheim
El tormentoso rodaje de Esposas Frívolas (1922)
En una escena de Esposas Frívolas (1922), el personaje de Helen está leyendo un libro en la terraza del hotel mientras el conde Katamzin hace las primeras tentativas por cortejarla. Más adelante vemos claramente en un primer plano que el libro se llama Esposas Frívolas y que está escrito por Erich von Stroheim. Resulta obvio que von Stroheim se gustaba mucho a sí mismo, y si no bastaba con escribir, dirigir y protagonizar su obra maestra, además insertaba un guiño a sí mismo en una época en que este tipo de metarreferencias cinematográficas eran raras. Tiene que quedarnos claro que él, von Stroheim, es el gran genio de Esposas Frívolas, y a decir verdad cabe reconocer que no lo hizo nada mal.
El aspecto negativo de este hecho es que precisamente como se tenía en mucha estima y se consideraba un genio, el hecho de dilapidar los presupuestos y planes de producción eran para él meros daños colaterales. Erich von Stroheim era un cineasta kamikaze que no temía a nada ni a nadie. Con tal de que su obra fuera tan perfecta como él se proponía estaba dispuesto a supervisar cada nimio y ridículo detalle, y a enfrentarse con quien fuera hasta las últimas consecuencias. Eso sumado a una serie de circunstancias muy desafortunadas hicieron del rodaje de Esposas Frívolas uno de los más dificultosos y traumáticos de la época.
Pioneros de la animación: Gertie the Dinosaur (1914) de Winsor McCay
El cortometraje Gertie the Dinosaur es una de las obras clave en los inicios del cine animado. No sólo se trata de un film muy conseguido técnicamente para una época en que la animación cinematográfica todavía estaba en una fase muy primitiva, sino que además tiene algunos aspectos muy curiosos que ponen de relieve la forma como se entendía el cine en sus orígenes.
El creador de este simpático personaje es el dibujante Winsor McCay, quien desempeñaba trabajos muy diversos como diseñar carteles, crear tiras cómicas para diarios o actuar en los clásicos números de vodevil consistentes en caricaturizar a personas del público en vivo. No tardó en interesarse por las posibilidades de la animación cinematográfica y tras un par de cortometrajes que le sirvieron para hacerse con el medio, sorprendió a todos con la ingeniosa Gertie the Dinosaur.
The Kleptomaniac (1905) de Edwin S. Porter
Hoy les ofrecemos una de las películas más destacadas del cine primitivo norteamericano realizada por Edwin S. Porter, director de la famosa Asalto y Robo de un Tren (1903).
Frankenstein (1910) de J. Searle Dawley
Durante décadas se consideró como desaparecida la primera versión cinematográfica del Frankenstein de Mary Shelley, hasta que se supo que un coleccionista privado poseía una copia que desconocía que fuera la única en el mundo. A partir de aquí el film pudo ver por fin la luz en los años 90 y se comercializó en DVD, hasta el día de hoy en que ha pasado a ser de dominio público (por ello, pueden descargarlo legalmente en el siguiente link, aunque a no muy buena calidad).
La Pobre Niña Rica [The Poor Little Rich Girl] (1917) de Maurice Tourneur
La Pobre Niña Rica es una de las numerosas películas que realizó la actriz Mary Pickford encarnando un papel infantil. En el año en que se realizó, 1917, Pickford ya era una actriz muy popular entre el público con sus personajes cándidos e inocentes, que se desmarcaban por completo de la auténtica Pickford, una astuta mujer de negocios que supo administrar a la perfección su carrera.
Esta película narra la típica historia sobre una chica rica (Gwendolyn) que tiene todos los lujos y comodidades que podría desear pero se siente desdichada al no recibir ninguna atención por parte de sus padres ni tener amigos con quien jugar. La premisa algo tópica bordea entre la comedia y el drama, y en la primera parte del film no destaca especialmente más allá de la interpretación de Pickford. La película rebosa por otro lado una inocencia y encanto que con el paso del tiempo se perderían para siempre en el cine: resulta inimaginable hoy día que el público pudiera aceptar a una actriz de 25 años interpretando a una niña de 11 años, y que además ésta saliera airosa no haciendo el ridículo.
Admiral Cigarette (1897)
Hoy rescatamos este breve cortometraje de cine de los orígenes que tiene como aliciente el ser uno de los primeros films publicitarios que se conoce. Desde los inicios del cine siempre se ha tenido muy presente su potencial para publicitar productos, pero pocos tienen el encanto naif de este cortometraje producido por la factoría Edison.





